22 jul 2015

La jubilación es un trabajo en progreso: visualiza tu retiro


Nuestra capacidad para generar ingresos comienza a mermar entre los 60 y 65 años de edad, hasta que, finalmente, llega el retiro. De acuerdo a las estadísticas de la Organización Mundial de la Salud, el promedio de sobrevida del retiro es de ¡20 años!,  y va en aumento. Eso quiere decir que viviremos veinte años luego de dejar de trabajar; te has preguntado, ¿de qué vivirás cuando llegue el momento del retiro? Si no lo has hecho todavía, ¡no esperes más!
Visualiza tu retiro

En esta y las sucesivas entregas brindaremos información sobre los pasos que te conducirán a un retiro libre de sobresaltos económicos.

Comencemos por el principio. Visualiza tu jubilación

Al igual que cualquier otra planificación, prepararse para el retiro comienza por visualizar la meta, en ese caso, nuestro retiro. ¿Qué quieres hacer durante los años de tu jubilación?, ¿dónde y cómo quieres vivir? Describe en detalle tu vida durante el retiro, sé concreto. Si incluyes viajes, por ejemplo, menciona la frecuencia y la distancia al destino de esos viajes, si necesitarás pagar el alojamiento y qué tipo de alojamiento desearías tener. Cuáles serían tus actividades diarias, qué tipo de apoyo requerirías – por ejemplo, a partir de cierta edad no será prudente conducir tu automóvil –, y a qué dedicarías tu tiempo – por ejemplo si piensas realizar trabajo voluntario o vincularte con algún hobby de forma seria.

Contar con una imagen de nuestro retiro nos permitirá identificar cuáles serán las acciones necesarias para llegar allá. Se prudente con tu lista, es decir, incluye aquellas metas que puedas lograr, y, de preferencia, que no sean más de cuatro o cinco. Revisa tu lista varias veces. Cuando te sientas satisfecho con ella, calcula cuánto dinero necesitarás para alcanzar esos objetivos y ajusta la lista en relación con tu capacidad de pago.

Toma notas, haz dibujos o utiliza cualquier otra herramienta que te ayude a visualizar tu retiro, a construir esa imagen que te permita realizar una estimación de tus necesidades de dinero.

Una vez construida la imagen de nuestro retiro estaremos listos para dar el siguiente paso: la evaluación del punto de partida.


Hasta la próxima entrega.

Olga Bravo Luna
@bravoluna

15 jun 2015

¡Que tu dinero trabaje para ti!

Uno de los paradigmas financieros más fuertes que me ha marcado se resume en la frase “todo te lo ganas con el sudor de tu frente”. Este era un principio de vida de mis padres. Los valores detrás de este paradigma son correctos, es decir, las cosas se logran con esfuerzo y trabajo. Sin embargo, hoy me doy cuenta que esta es una verdad a medias, ya que mis padres se formaron y educaron financieramente en un entorno muy distinto al mío: un mundo donde la estabilidad, la meritocracia y la continuidad en los años de servicio eran el ideal laboral. Nuestro entorno hoy es muy distinto, esos esquemas de trabajo son cada vez menos comunes y se da paso al emprendimiento personal y la multiplicidad de roles en el trabajo.


Es obvio entonces que nuestros paradigmas financieros deben adaptarse a los nuevos retos, y nosotros tenemos que reinventarnos como profesionales, para alcanzar nuestros objetivos de forma más eficiente.
Existen otras vías de multiplicar tus ingresos, sin tener que derramar tanto sudor, sangre y lágrimas en el camino. Esto lo logramos a través de la estructuración de un flujo permanente de ingresos, complementario a nuestro trabajo y que no interviene directamente con él. Este es el principio fundamental de los activos productivos.


Un activo productivo es un bien que genera un flujo de ingresos durante un periodo de tiempo determinado. Este ingreso tiene la característica particular de ser pasivo, es decir, no requiere de nuestra participación directa para fluir.


Suena muy bien, pero… ¿Cómo logramos esto?

Como cualquier otra inversión la base está en el ahorro, ese pequeño sacrificio que realizamos mes a mes y que nos permitirá alcanzar nuevas metas. Ahorrar no es una tarea sencilla, requiere de planificación, orden y sobretodo compromiso, pero que definitivamente vale la pena la hora que se presente la tan anhelada “oportunidad”.

Luego es importante que diferenciemos los que es un activo productivo, y aquí les dejo algunas características:

  1. Son bienes que no intervienen en mi actividad principal, es decir, no los necesito para trabajar (entiéndase oficina, carro, computadora, etc…)
  2. El flujo de ingresos que generar debe cubrir el 100% de sus gastos de mantenimiento. En cualquier otro escenario, usted lo que posee es un pasivo.
  3. El flujo de ingreso es de caracteres permanente. Es decir, durante el tiempo que usted posea ese activo, debe estar produciendo.


El siguiente paso es hacer una revisión de todos los activos que poseemos y evaluar, cual puede convertirse en un activo productivo, esto va desde una cuenta de ahorros hasta algún terreno o propiedad desocupada. Los activos productivos clásicos son bienes raíces, accionista en negocios tipo franquicias, portafolios de inversión entre otros.

Preguntante ahora: ¿qué debo hacer para poner es activo a trabajar? y sobre todo, ¿cuál es la manera más eficiente de administrarlo?

@paulapmvp

2 jun 2015

Envejecer es todavía el único medio que se ha encontrado para vivir mucho tiempo

¿Quiénes de nosotros hemos pensado en nuestra vejez?

¿Cómo la imaginamos?



La esperanza de vida o número de años que la gente vive en promedio, ha venido aumentando desde inicios de siglo. En Venezuela, hemos pasado de una esperanza de vida de 38 años, en 1936, a 75 años en 2013, y la tendencia es que continúe en ascenso.


Preguntarse hasta qué edad trabajarás cuando tu esperanza de vida es de 45 años no tenía mucho sentido, porque la respuesta sería, "hasta el día de mi muerte", pero cuando espero vivir 80 años o más, es obligatorio preguntarse: ¿hasta qué edad espero trabajar?, y luego de eso, ¿de qué voy a vivir cuando deje de trabajar?


Las estadísticas muestran que el 90% de las personas retiradas de la vida laboral, dependen económicamente de otros para sostenerse, ¿qué es lo que quieres para ti?



Si la respuesta es que quieres contar con independencia económica, entonces estás obligado a planificar tu retiro.

¿Qué significa planificar el retiro?, significa tres cosas: 

  1. Saber qué tipo de retiro se quiere.
  2. Saber qué hay que hacer para tener el retiro que se quiere.
  3. Hacer lo necesario para asegurar el retiro que se quiere.

Para estar preparado para nuestro retiro, tenemos que pensar en ello cuando el retiro todavía está muy lejos. ¿Estamos haciendo lo que hace falta para tener el retiro que queremos?


Nunca es demasiado pronto o demasiado tarde para prepararse, así que la invitación es a comenzar ¡YA!



Hasta la próxima entrega.

Olga Bravo Luna 
@bravoluna