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2 jun 2016

El “falta mucho para eso” y otras mentiras que sabotean nuestro plan de retiro

La información que les voy a compartir, está inspirada en un artículo de la revista MONEY titulado: Lies We Tell Ourselves That Can Sabotage Our Retirement que nos hemos tomado la libertad de traducir y tropicalizar a nuestro contexto latinoamericano.




Si bien existen elementos que están más allá de nuestro control como: despidos, caídas en los mercados, gastos impredecibles, que definitivamente pueden impactar nuestros planes de ahorro a largo plazo, la realidad es que son otros factores (por no llamarlos excusas) que afectan de manera determinante nuestro camino hacia una retiro tranquilo y próspero. 

Aquí listamos las 4 mentiras que usamos con más frecuencia y que sabotean nuestro retiro:


1. Falta mucho para eso

Vemos la vejez como algo lejano y el retiro cómo algo imposible de calcular. Creemos que siempre seremos jóvenes, fuertes y productivos.  La realidad es que el tiempo pasa, y pasa más rápido de lo que esperamos. 

Uno de los costos de oportunidad más altos en esta etapa es el no aprovechar el largo plazo. Es precisamente en nuestra etapa productiva que podemos apalancar el ahorro a través de herramientas financieras que nos ayuden a crear un buen capital.  Ten presente seleccionar opciones de bajo riesgo y con garantías.


2. En estos momentos no puedo ahorrar, pero con seguridad empezaré más adelante

Hace poco leí una frase que me causo mucha gracia: “Los perdedores empiezan la dieta los lunes”, y de verdad creo que este tema del ahorro es igual que hacer dieta. Nos encanta postergar, conseguimos mil excusas para no comenzar y al final solo nos engañamos a nosotros mismos. Esperamos que el dinero nos sobre para empezar a ahorrar…. Esto nunca va a pasar, el dinero nunca nos va a sobrar, siempre vamos a encontrar en que gastarlo. 

El problema con esta justificación es que ese “mas adelante” puede tomar mucho más tiempo del que pensamos, y cómo ya lo indicamos cada día, mes, año que pasa tiene un costo, hasta que comenzar se convierte en una tarea titánica.


3. Antes de ahorrar, prefiero invertir  y vivir de las ganancias

En economía existe una fórmula fundamental que reza 


AHORRO = INVERSIÓN

Esta ecuación no es necesariamente cierta cuando hablamos de un plan de retiro. Toda inversión tiene un riesgo asociado, que varía de acuerdo a la tasa de retorno.  La vejez es algo inminente (estadísticamente el 80% de la población  llega a los años dorados), por lo tanto no podemos poner en riesgo algo que sabemos que va a suceder. ¿Qué pasa si la inversión no prospera? ¿Qué pasa si los rendimientos están por debajo de lo estimado? Si vamos a sacrificar consumo presente por un futuro más cómodo, entonces hagámoslo bien. La clave está en la diversificación, un portafolio compuesto por diversos instrumentos que nos permitan compensar fluctuaciones de los mercados. 


4. Si todo lo demás falla, continuaré trabajando durante el retiro


Aunque no lo crean este es el plan real de un porcentaje importante de la población cuando se le hace la pregunta ¿cómo vas a mantenerte durante el retiro?. La realidad es que la gran mayoría de las personas que superan los 65 años, no son económicamente activas. Las razones son variadas: competitividad del entorno laboral, afecciones físicas y de salud, compromisos familiares, entre otras. Muchos terminan dependiendo de un familiar o de una pensión estatal que no logra cubrir sus necesidades. También, cuando se llega a esta edad, hay una gran diferencia entre “trabajar por gusto” y “trabajar por necesidad”, y la última termina siendo la máxima en sus vidas.

19 may 2016

Sobre el "éxito" y las finanzas personales

Hoy vamos a hablar sobre el éxito. Un tema bastante particular, que tiene múltiples dimensiones y que, desde nuestro punto de vista, tiene una escala de medición bastante personal.



Cuando hablamos del éxito en el ámbito de las finanzas personales, entran en juego un grupo de paradigmas que bien pueden ser heredados de familiares -mis padres lo hicieron así-, sociales -todo el mundo lo hace-, culturales -en país las cosas funcionan de tal manera-. El hecho es que estos paradigmas se establecen como nuestros objetivos de vida, el “deber ser” en el mundo de las finanzas.


En mi caso particular uno de los paradigmas más determinantes con los que tuve que luchar en mis primeros años de vida profesional fue: Consigue un trabajo en una compañía grade, donde puedas hacer carrera, que te ofrezca estabilidad y una jubilación.

Un paradigma heredado obviamente de mis padres, ambos hicieron carrera por más de 35 años en la misma compañía. Para ellos esto era alcanzar del éxito.

¿Estaban equivocados mis padres? No. En el contexto y el momento histórico en el que ellos se educaron y crecieron profesionalmente era un excelente plan. Ahora a mi me tocó evaluar y decidir si esta alternativa me convenía, y peor aún, si era viable. La respuesta no llegó rápido y sin dificultades. Me tocó reinventarme, cambiar mi estructura de pensamiento y enfrentarme a un mundo desconocido. No fue fácil pero si posible, y el balance final muy satisfactorio.

El Éxito es algo sumamente personal, los invito primero a definir qué es para cada uno de ustedes y en base a eso establecer sus metas. Lo más complicado de este ejercicio es poner de lado las aspiraciones que no son propias, esto requiere de mucho conocimiento personal, paciencia y sobretodo valentía. Les aseguro que estarán más tranquilos, serán más felices y capaces de disfrutar cada paso del camino que les tocará recorrer.

A través de los talleres y otras actividades que realizamos, he percibido mucha frustración por parte de los jóvenes profesionales: se sienten estancados, atrapados y desesperanzados, como que nunca van a cumplir sus metas. Soy totalmente consiente de la compleja situación que atravesamos, sin embargo, esta en nosotros como superarla, y sobre todo en no sentarnos a esperar “que pase algo” o a “que cambie algo”, la responsabilidad de nuestro éxito es propia, nunca delegues ese control al entorno o las circunstancias.

Antes de despedirme, quiero compartir con ustedes un fragmento del libro “Finanzas personales en tiempos de revolución” de Félix González, donde precisamente se habla sobre el perfil de las personas exitosas en las finanzas personales. Lo que más me gusta del escrito es que derrumba varios paradigmas que hoy nos atormentan, invitándonos a  buscar nuevos objetivos acorde a nuestra realidad económica y social.

El perfil de las personas exitosas en las finanzas personales:
  1. Están convencidas de que pueden tener el estilo de vida que sueñan
  2. Independientemente de su formación académica, se educan y actualizan en materia financiera
  3. Generan ingresos por muchas vías, no dependen solo de salario y honorarios profesionales
  4. Llegan al retiro sin ver mermado su estilo de vida
  5. Para ellos las inversiones son un tema de largo plazo, rara vez esperan resultados a corto plazo
  6. Siempre tienen un capital destinado para invertir, rara vez dejan pasar oportunidades de negocio
  7. Trabajan, capitalizan y construyen una fuerte columna de activos productivos.
  8. Gastas sus ingresos en el siguiente orden:
  • Inversión
  • Deudas – Gastos Fijos
  • Gustos
     9. Son ambiciosos pero no codiciosos
     10. Aumentan sus ingresos y mantienen sus gastos constates

20 oct 2015

6 Mitos de la inversión en Bienes Raíces… para extranjeros

Mucho se habla sobre los pro y contras de la inversión inmobiliaria. Sin embargo a todos nos resulta interesante un modelo de negocio en el que podamos recibir atractivas ganancias con un mínimo esfuerzo, y si adicionalmente podemos proteger ésta inversión en moneda dura, pues mucho mejor. ¿Realmente éste mercado funciona así? ¿Cuáles son esos mitos que rodean a éste tipo de negocios? Nos hemos tomado la tarea de confrontar algunos de esos miedos que frecuentemente manifiestan los clientes.

I   Solo los ricos pueden darse el lujo de invertir.
Algunas personas piensan que solo los millonarios pueden pagar una propiedad de inversión. Es cierto que antes de arriesgarse en cualquier negocio, se deben analizar con lupa todas sus características, sin embargo en la actualidad muchos individuos se deciden por una propiedad de inversión como su primer inmueble,  descubriendo que se pueden abrir paso dentro de éste mundo comparando los ingresos de sus inversiones con los gastos de mantenimiento de un alquiler, y poniendo a producir sus ahorros de una forma inteligente y rentable.

II   Necesitas convertirte en arrendador para obtener una ganancia real.
Ya usted tiene un trabajo, una familia, hobbies y compromisos – lo significa que probablemente no tenga tiempo para estar persiguiendo a inquilinos para que paguen el alquiler ni estar destapando cañerías.  Entonces, no hay manera que alguien en sus condiciones pueda estar generando alguna ganancia con una inversión en bienes raíces, ¿correcto?. FALSO, con el apoyo de una compañía administradora experta, usted desempeñará el papel de inversionista, no de arrendador. Este rol implicará de tu parte solo atención a los detalles y toma de decisiones, pero de ninguna manera significará un segundo trabajo.

III   Invertir en Bienes Raíces no te hará millonario.
Henry Ford una vez dijo: “Tanto si piensas que puedes como que No puedes, estás en lo cierto”, no hay duda que invertir en Bienes Raíces tiene sus riesgos, pero en el largo plazo, las ganancias puedes ser significativas, ya sea a través de la revalorización o generación de rentas extraordinarias.
Sin embargo como en toda inversión existen indicadores de mercado que debe analizar, especialmente los asociados a la revalorización de zonas y propiedades. Adicionalmente hay un factor importantísimo que es la velocidad de esa revalorización: desafortunadamente la inversión en bienes raíces toma tiempo, incluso una de las formas más rentables de inversión, que es la estrategia de comparar-y-retener (buy-and-hold), requiere que mantengas tu propiedad por varios años, incluso décadas, con el fin de maximizar sus ganancias. Ofreciendo de ésta manera una fuente de ingreso adicional para la planificación de su retiro.

IV   El negocio inmobiliario es muy riesgoso.
Primero: Tienes que estar dispuesto a tomar alguna forma de riesgo controlado si deseas hacer dinero. El mercado de valores está más allá de tu control. Las cuentas de ahorro, los depósitos a plazo y los fondos de ahorro no te generarán suficiente retorno. Bienes Raíces es uno de los negocios más sólidos en éste momento, en los que puedes invertir.
Mientras más te informas y conoces, menos riesgoso se vuelve éste negocio. Claro, tampoco creas que debes convertirte en un experto absoluto para poder ingresar, la asesoría adecuada te llevarán a donde debes estar.

V   Es un mal momento para comprar.
No importa cuál sea el actual desempeño de la economía, o cual país o ciudad del mundo estés evaluando para invertir, siempre habrá algún pesimista-nube-gris que te diga que es un mal momento para empezar.  Este mito nunca ha sido tan falso como lo es ahora, especialmente cuando se trata de estrategias buy-&-hold.  Ahora más que nunca las familias prefieren los alquileres antes que comprar. La demanda está alta y hay pocas unidades vacías. Los propietarios son capaces de  ocupar las vacantes más rápidamente y aumentar las rentas, lo que resulta en mayores ingresos pasivos y ganancias más significativas a final de año. No dejes que éste mito te detenga: ¡Infórmate y asesórate con los expertos!

¿Te identificas con alguno de éstos? 
¿Cuáles otros añadirías? Coméntanos abajo y con gusto te ayudo a aclarar dudas.


@paulapmvp

15 jun 2015

¡Que tu dinero trabaje para ti!

Uno de los paradigmas financieros más fuertes que me ha marcado se resume en la frase “todo te lo ganas con el sudor de tu frente”. Este era un principio de vida de mis padres. Los valores detrás de este paradigma son correctos, es decir, las cosas se logran con esfuerzo y trabajo. Sin embargo, hoy me doy cuenta que esta es una verdad a medias, ya que mis padres se formaron y educaron financieramente en un entorno muy distinto al mío: un mundo donde la estabilidad, la meritocracia y la continuidad en los años de servicio eran el ideal laboral. Nuestro entorno hoy es muy distinto, esos esquemas de trabajo son cada vez menos comunes y se da paso al emprendimiento personal y la multiplicidad de roles en el trabajo.


Es obvio entonces que nuestros paradigmas financieros deben adaptarse a los nuevos retos, y nosotros tenemos que reinventarnos como profesionales, para alcanzar nuestros objetivos de forma más eficiente.
Existen otras vías de multiplicar tus ingresos, sin tener que derramar tanto sudor, sangre y lágrimas en el camino. Esto lo logramos a través de la estructuración de un flujo permanente de ingresos, complementario a nuestro trabajo y que no interviene directamente con él. Este es el principio fundamental de los activos productivos.


Un activo productivo es un bien que genera un flujo de ingresos durante un periodo de tiempo determinado. Este ingreso tiene la característica particular de ser pasivo, es decir, no requiere de nuestra participación directa para fluir.


Suena muy bien, pero… ¿Cómo logramos esto?

Como cualquier otra inversión la base está en el ahorro, ese pequeño sacrificio que realizamos mes a mes y que nos permitirá alcanzar nuevas metas. Ahorrar no es una tarea sencilla, requiere de planificación, orden y sobretodo compromiso, pero que definitivamente vale la pena la hora que se presente la tan anhelada “oportunidad”.

Luego es importante que diferenciemos los que es un activo productivo, y aquí les dejo algunas características:

  1. Son bienes que no intervienen en mi actividad principal, es decir, no los necesito para trabajar (entiéndase oficina, carro, computadora, etc…)
  2. El flujo de ingresos que generar debe cubrir el 100% de sus gastos de mantenimiento. En cualquier otro escenario, usted lo que posee es un pasivo.
  3. El flujo de ingreso es de caracteres permanente. Es decir, durante el tiempo que usted posea ese activo, debe estar produciendo.


El siguiente paso es hacer una revisión de todos los activos que poseemos y evaluar, cual puede convertirse en un activo productivo, esto va desde una cuenta de ahorros hasta algún terreno o propiedad desocupada. Los activos productivos clásicos son bienes raíces, accionista en negocios tipo franquicias, portafolios de inversión entre otros.

Preguntante ahora: ¿qué debo hacer para poner es activo a trabajar? y sobre todo, ¿cuál es la manera más eficiente de administrarlo?

@paulapmvp

24 oct 2014

Somos un producto (Primera Parte)

Este artículo no es ni remotamente una crítica contra el capitalismo ni la explotación, tampoco es un estudio social o psicológico, es una simple reflexión sobre lo que somos y cómo podemos sacarle provecho.

Tengo muchos años trabajando en publicidad y no puedo negar que esto me ha ayudado mucho a la hora de entender qué somos y cómo nos ven los demás. Cosa que para ustedes podría ser muy importante. 


Antes que nada vamos a imaginar que sí, somos un producto y que nuestro comportamiento del día a día es nuestra manera de publicitarnos, que hacemos estrategias de mercadeo para conquistar a una persona o cliente, y que como cualquier producto tenemos ciclos y que sólo depende de nosotros que permanezcamos o no en el mercado (en nuestro caso, el mercado es nuestro trabajo, pareja, amigos, familia, hijos, etc). Partiendo de esto, vamos a empezar a analizar un poquito más. 

La persona es  un producto y este producto tiene un nombre, como por ejemplo, Carlos Mendoza (así como existe Nike, Apple o Microsoft). Hay nombres y apellidos  que contribuyen a que la percepción inicial del producto pueda cambiar.  Los nombres comunes: Carlos, Pedro, María, Luisa, no influyen drásticamente en la apreciación del producto, sin embargo los menos comunes pueden indicar un poco más sobre el origen de la persona, pudiendo afectarla positiva o negativamente. Igual sucede con los apellidos.

Así que, sale este producto llamado Carlos Mendoza al mercado, y está metido en un empaque: su cuerpo, forma de vestir y hablar. 

El cuerpo es lo primero que habla y dependiendo el mercado meta, la percepción puede ser positiva o no. Algunos pensarán que el ser gordo habla de una persona ansiosa e impulsiva, que no puede cuidarse a sí misma, y que es poco fiable. Otros lo verán como alguien amigable, que le gusta expresar al máximo sus pasiones y con quien se puede pasar un buen rato. 

Lo mismo podría pensarse con las personas delgadas: si son muy musculosas se podrían leer como personas rígidas, con poca iniciativa de experimentar algunos placeres y posiblemente muy egocéntricas.  Como les dije, todo depende del mercado meta. 

Sin embargo, los estándares de mercado aprueban más a la persona flaca, así que, el producto Gordo debe esforzarse más para encajar.




Ahora hablemos de la forma de vestir. La vestimenta puede hablar del precio del producto, ¿es un producto caro o barato? No sé si les ha pasado, pero a veces ven a una chica, vestida de punta en blanco, con una cartera súper cara, seguramente seria y te dices a ti mismo: “debe ser muy difícil de conquistar”, eso sucede igual al ver una tienda muy cara, si no tienes el dinero, seguramente no entras. La vestimenta dice mucho de la accesibilidad de la persona.

Al mismo tiempo es el mejor accesorio del empaque. Así como las computadores Mac vienen en una caja increíble que hace que el consumidor sienta que compró un producto hecho por los dioses (a pesar que la competencia pueda tener mejores productos), una buena vestimenta  en un cuerpo no aceptado por el mercado, podría cambiar drásticamente la percepción del consumidor.  Por ejemplo si es muy gordo pero bien vestido, se podría asociar como un tipo exitoso. Igual, si la mujer no es del todo agraciada, pero se viste increíble, puede cambiar drásticamente la percepción de las personas. 

El habla, es muy importante. Con esto se establece la naturaleza verdadera del producto. La forma de hablar, los acentos o modismos, pueden darle al producto un toque de prestigio o de informalidad. Es la diferencia entre cómo se comunica un Whiskey etiqueta azul o un ron, en fin, la forma de hablar define el mercado al que perteneces, por lo tanto es la puerta para entrar al mercado que quieras. Simplemente hay que saber qué decir y cómo decirlo.

De igual manera, el contenido de lo que la persona puede decir establece qué tan duradero puede ser el producto. Define si te compraste un producto de moda o  uno para toda la vida. En pocas palabras si es un socio o un Joint venture. 

El agradar a la gente a través del habla, que seas relajado y simpático, tengas contenido y seas respetuoso, establece vínculos emocionales con el producto.  Las personas quieren pasar tiempo contigo, te tienen confianza, en fin, eres una marca Carismática.  El reto es cómo hacer que este carisma permanezca en el tiempo.




Primera parte de la publicación "Somos un Producto" de nuestra colaboradora April Itriago. En los próximos días realizaremos la segunda entrega de éste artículo. ¿Qué te ha parecido? Déjanos tus comentarios.

April Itriago Trujillo.
Ha trabajado como creativo publicitario en Leo Burnett, JWT, JMC Y&R y Publicis Venezuela.  Actualmente es Director General de Brother Caracas, Escuela de Creativos y profesora de Comunicaciones Integradas en la Universidad Metropolitana.
@aprilitriago
@brothercaracas
april@brothercaracas.com 

25 may 2014

Dime qué quieres y te diré cómo alcanzarlo

Un apartamento, un carro nuevo, las vacaciones con las que sueñas,  tu jubilación, etc… 

Muchas veces pensamos en todo lo que deseamos y nos sentimos frustrados por sentir que nunca lograremos llegar a la meta. 


A continuación algunos consejos que esperamos sean de ayuda:


  • Una cosa a la vez. Uno puede lograr todo lo que se propone, pero es necesario organizarse y priorizar. Haz una lista específica de lo que quieres  y ordénala según la importancia que tienen para ti. 
"3 Cool Goal Setting Techniques" - Arina Nikitina
  • Comienza con lo que es más importante y enfócate en eso. Una vez conseguido pasa a la siguiente meta. Esto te ayudará a estar más enfocado y motivado.
"2 Secrets to Success: Focus and Consistency" - Arina Nikitina
  • Separa el objetivo en las diferentes actividades que están relacionadas y establece mini metas para que puedas conocer tu avance y motivarte a medida que logras cada adelanto. 
  • Establece el monto estimado de eso que quieres alcanzar y el tiempo en que estimas puedes alcanzarlo. Sé realista, si la meta es muy ambiciosa y el tiempo muy corto puedes terminar frustrado. 
  • Define la cantidad mensual que debes ahorrar para lograrlo –recuerda que necesitarás esforzarte- no debe ser demasiado alto en relación a tus ingresos para que no intervenga drásticamente en tu día a día. Hazlo en moneda dura.
  • Aparta de tus bonos, utilidades, caja de ahorro, prestaciones y otros ingresos especiales una cantidad para este fin. Estas son excelentes oportunidades que debes aprovechar. 
  • Teniendo claro lo que quieres y planificándote para alcanzarlo, más rápido de lo que esperas, habrás alcanzado tus metas y lo mejor es que disfrutarás el proceso de llegar hasta allí.

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