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19 may 2016

Sobre el "éxito" y las finanzas personales

Hoy vamos a hablar sobre el éxito. Un tema bastante particular, que tiene múltiples dimensiones y que, desde nuestro punto de vista, tiene una escala de medición bastante personal.



Cuando hablamos del éxito en el ámbito de las finanzas personales, entran en juego un grupo de paradigmas que bien pueden ser heredados de familiares -mis padres lo hicieron así-, sociales -todo el mundo lo hace-, culturales -en país las cosas funcionan de tal manera-. El hecho es que estos paradigmas se establecen como nuestros objetivos de vida, el “deber ser” en el mundo de las finanzas.


En mi caso particular uno de los paradigmas más determinantes con los que tuve que luchar en mis primeros años de vida profesional fue: Consigue un trabajo en una compañía grade, donde puedas hacer carrera, que te ofrezca estabilidad y una jubilación.

Un paradigma heredado obviamente de mis padres, ambos hicieron carrera por más de 35 años en la misma compañía. Para ellos esto era alcanzar del éxito.

¿Estaban equivocados mis padres? No. En el contexto y el momento histórico en el que ellos se educaron y crecieron profesionalmente era un excelente plan. Ahora a mi me tocó evaluar y decidir si esta alternativa me convenía, y peor aún, si era viable. La respuesta no llegó rápido y sin dificultades. Me tocó reinventarme, cambiar mi estructura de pensamiento y enfrentarme a un mundo desconocido. No fue fácil pero si posible, y el balance final muy satisfactorio.

El Éxito es algo sumamente personal, los invito primero a definir qué es para cada uno de ustedes y en base a eso establecer sus metas. Lo más complicado de este ejercicio es poner de lado las aspiraciones que no son propias, esto requiere de mucho conocimiento personal, paciencia y sobretodo valentía. Les aseguro que estarán más tranquilos, serán más felices y capaces de disfrutar cada paso del camino que les tocará recorrer.

A través de los talleres y otras actividades que realizamos, he percibido mucha frustración por parte de los jóvenes profesionales: se sienten estancados, atrapados y desesperanzados, como que nunca van a cumplir sus metas. Soy totalmente consiente de la compleja situación que atravesamos, sin embargo, esta en nosotros como superarla, y sobre todo en no sentarnos a esperar “que pase algo” o a “que cambie algo”, la responsabilidad de nuestro éxito es propia, nunca delegues ese control al entorno o las circunstancias.

Antes de despedirme, quiero compartir con ustedes un fragmento del libro “Finanzas personales en tiempos de revolución” de Félix González, donde precisamente se habla sobre el perfil de las personas exitosas en las finanzas personales. Lo que más me gusta del escrito es que derrumba varios paradigmas que hoy nos atormentan, invitándonos a  buscar nuevos objetivos acorde a nuestra realidad económica y social.

El perfil de las personas exitosas en las finanzas personales:
  1. Están convencidas de que pueden tener el estilo de vida que sueñan
  2. Independientemente de su formación académica, se educan y actualizan en materia financiera
  3. Generan ingresos por muchas vías, no dependen solo de salario y honorarios profesionales
  4. Llegan al retiro sin ver mermado su estilo de vida
  5. Para ellos las inversiones son un tema de largo plazo, rara vez esperan resultados a corto plazo
  6. Siempre tienen un capital destinado para invertir, rara vez dejan pasar oportunidades de negocio
  7. Trabajan, capitalizan y construyen una fuerte columna de activos productivos.
  8. Gastas sus ingresos en el siguiente orden:
  • Inversión
  • Deudas – Gastos Fijos
  • Gustos
     9. Son ambiciosos pero no codiciosos
     10. Aumentan sus ingresos y mantienen sus gastos constates

20 oct 2015

6 Mitos de la inversión en Bienes Raíces… para extranjeros

Mucho se habla sobre los pro y contras de la inversión inmobiliaria. Sin embargo a todos nos resulta interesante un modelo de negocio en el que podamos recibir atractivas ganancias con un mínimo esfuerzo, y si adicionalmente podemos proteger ésta inversión en moneda dura, pues mucho mejor. ¿Realmente éste mercado funciona así? ¿Cuáles son esos mitos que rodean a éste tipo de negocios? Nos hemos tomado la tarea de confrontar algunos de esos miedos que frecuentemente manifiestan los clientes.

I   Solo los ricos pueden darse el lujo de invertir.
Algunas personas piensan que solo los millonarios pueden pagar una propiedad de inversión. Es cierto que antes de arriesgarse en cualquier negocio, se deben analizar con lupa todas sus características, sin embargo en la actualidad muchos individuos se deciden por una propiedad de inversión como su primer inmueble,  descubriendo que se pueden abrir paso dentro de éste mundo comparando los ingresos de sus inversiones con los gastos de mantenimiento de un alquiler, y poniendo a producir sus ahorros de una forma inteligente y rentable.

II   Necesitas convertirte en arrendador para obtener una ganancia real.
Ya usted tiene un trabajo, una familia, hobbies y compromisos – lo significa que probablemente no tenga tiempo para estar persiguiendo a inquilinos para que paguen el alquiler ni estar destapando cañerías.  Entonces, no hay manera que alguien en sus condiciones pueda estar generando alguna ganancia con una inversión en bienes raíces, ¿correcto?. FALSO, con el apoyo de una compañía administradora experta, usted desempeñará el papel de inversionista, no de arrendador. Este rol implicará de tu parte solo atención a los detalles y toma de decisiones, pero de ninguna manera significará un segundo trabajo.

III   Invertir en Bienes Raíces no te hará millonario.
Henry Ford una vez dijo: “Tanto si piensas que puedes como que No puedes, estás en lo cierto”, no hay duda que invertir en Bienes Raíces tiene sus riesgos, pero en el largo plazo, las ganancias puedes ser significativas, ya sea a través de la revalorización o generación de rentas extraordinarias.
Sin embargo como en toda inversión existen indicadores de mercado que debe analizar, especialmente los asociados a la revalorización de zonas y propiedades. Adicionalmente hay un factor importantísimo que es la velocidad de esa revalorización: desafortunadamente la inversión en bienes raíces toma tiempo, incluso una de las formas más rentables de inversión, que es la estrategia de comparar-y-retener (buy-and-hold), requiere que mantengas tu propiedad por varios años, incluso décadas, con el fin de maximizar sus ganancias. Ofreciendo de ésta manera una fuente de ingreso adicional para la planificación de su retiro.

IV   El negocio inmobiliario es muy riesgoso.
Primero: Tienes que estar dispuesto a tomar alguna forma de riesgo controlado si deseas hacer dinero. El mercado de valores está más allá de tu control. Las cuentas de ahorro, los depósitos a plazo y los fondos de ahorro no te generarán suficiente retorno. Bienes Raíces es uno de los negocios más sólidos en éste momento, en los que puedes invertir.
Mientras más te informas y conoces, menos riesgoso se vuelve éste negocio. Claro, tampoco creas que debes convertirte en un experto absoluto para poder ingresar, la asesoría adecuada te llevarán a donde debes estar.

V   Es un mal momento para comprar.
No importa cuál sea el actual desempeño de la economía, o cual país o ciudad del mundo estés evaluando para invertir, siempre habrá algún pesimista-nube-gris que te diga que es un mal momento para empezar.  Este mito nunca ha sido tan falso como lo es ahora, especialmente cuando se trata de estrategias buy-&-hold.  Ahora más que nunca las familias prefieren los alquileres antes que comprar. La demanda está alta y hay pocas unidades vacías. Los propietarios son capaces de  ocupar las vacantes más rápidamente y aumentar las rentas, lo que resulta en mayores ingresos pasivos y ganancias más significativas a final de año. No dejes que éste mito te detenga: ¡Infórmate y asesórate con los expertos!

¿Te identificas con alguno de éstos? 
¿Cuáles otros añadirías? Coméntanos abajo y con gusto te ayudo a aclarar dudas.


@paulapmvp

22 jul 2015

La jubilación es un trabajo en progreso: visualiza tu retiro


Nuestra capacidad para generar ingresos comienza a mermar entre los 60 y 65 años de edad, hasta que, finalmente, llega el retiro. De acuerdo a las estadísticas de la Organización Mundial de la Salud, el promedio de sobrevida del retiro es de ¡20 años!,  y va en aumento. Eso quiere decir que viviremos veinte años luego de dejar de trabajar; te has preguntado, ¿de qué vivirás cuando llegue el momento del retiro? Si no lo has hecho todavía, ¡no esperes más!
Visualiza tu retiro

En esta y las sucesivas entregas brindaremos información sobre los pasos que te conducirán a un retiro libre de sobresaltos económicos.

Comencemos por el principio. Visualiza tu jubilación

Al igual que cualquier otra planificación, prepararse para el retiro comienza por visualizar la meta, en ese caso, nuestro retiro. ¿Qué quieres hacer durante los años de tu jubilación?, ¿dónde y cómo quieres vivir? Describe en detalle tu vida durante el retiro, sé concreto. Si incluyes viajes, por ejemplo, menciona la frecuencia y la distancia al destino de esos viajes, si necesitarás pagar el alojamiento y qué tipo de alojamiento desearías tener. Cuáles serían tus actividades diarias, qué tipo de apoyo requerirías – por ejemplo, a partir de cierta edad no será prudente conducir tu automóvil –, y a qué dedicarías tu tiempo – por ejemplo si piensas realizar trabajo voluntario o vincularte con algún hobby de forma seria.

Contar con una imagen de nuestro retiro nos permitirá identificar cuáles serán las acciones necesarias para llegar allá. Se prudente con tu lista, es decir, incluye aquellas metas que puedas lograr, y, de preferencia, que no sean más de cuatro o cinco. Revisa tu lista varias veces. Cuando te sientas satisfecho con ella, calcula cuánto dinero necesitarás para alcanzar esos objetivos y ajusta la lista en relación con tu capacidad de pago.

Toma notas, haz dibujos o utiliza cualquier otra herramienta que te ayude a visualizar tu retiro, a construir esa imagen que te permita realizar una estimación de tus necesidades de dinero.

Una vez construida la imagen de nuestro retiro estaremos listos para dar el siguiente paso: la evaluación del punto de partida.


Hasta la próxima entrega.

Olga Bravo Luna
@bravoluna

15 jun 2015

¡Que tu dinero trabaje para ti!

Uno de los paradigmas financieros más fuertes que me ha marcado se resume en la frase “todo te lo ganas con el sudor de tu frente”. Este era un principio de vida de mis padres. Los valores detrás de este paradigma son correctos, es decir, las cosas se logran con esfuerzo y trabajo. Sin embargo, hoy me doy cuenta que esta es una verdad a medias, ya que mis padres se formaron y educaron financieramente en un entorno muy distinto al mío: un mundo donde la estabilidad, la meritocracia y la continuidad en los años de servicio eran el ideal laboral. Nuestro entorno hoy es muy distinto, esos esquemas de trabajo son cada vez menos comunes y se da paso al emprendimiento personal y la multiplicidad de roles en el trabajo.


Es obvio entonces que nuestros paradigmas financieros deben adaptarse a los nuevos retos, y nosotros tenemos que reinventarnos como profesionales, para alcanzar nuestros objetivos de forma más eficiente.
Existen otras vías de multiplicar tus ingresos, sin tener que derramar tanto sudor, sangre y lágrimas en el camino. Esto lo logramos a través de la estructuración de un flujo permanente de ingresos, complementario a nuestro trabajo y que no interviene directamente con él. Este es el principio fundamental de los activos productivos.


Un activo productivo es un bien que genera un flujo de ingresos durante un periodo de tiempo determinado. Este ingreso tiene la característica particular de ser pasivo, es decir, no requiere de nuestra participación directa para fluir.


Suena muy bien, pero… ¿Cómo logramos esto?

Como cualquier otra inversión la base está en el ahorro, ese pequeño sacrificio que realizamos mes a mes y que nos permitirá alcanzar nuevas metas. Ahorrar no es una tarea sencilla, requiere de planificación, orden y sobretodo compromiso, pero que definitivamente vale la pena la hora que se presente la tan anhelada “oportunidad”.

Luego es importante que diferenciemos los que es un activo productivo, y aquí les dejo algunas características:

  1. Son bienes que no intervienen en mi actividad principal, es decir, no los necesito para trabajar (entiéndase oficina, carro, computadora, etc…)
  2. El flujo de ingresos que generar debe cubrir el 100% de sus gastos de mantenimiento. En cualquier otro escenario, usted lo que posee es un pasivo.
  3. El flujo de ingreso es de caracteres permanente. Es decir, durante el tiempo que usted posea ese activo, debe estar produciendo.


El siguiente paso es hacer una revisión de todos los activos que poseemos y evaluar, cual puede convertirse en un activo productivo, esto va desde una cuenta de ahorros hasta algún terreno o propiedad desocupada. Los activos productivos clásicos son bienes raíces, accionista en negocios tipo franquicias, portafolios de inversión entre otros.

Preguntante ahora: ¿qué debo hacer para poner es activo a trabajar? y sobre todo, ¿cuál es la manera más eficiente de administrarlo?

@paulapmvp

25 may 2014

Dime qué quieres y te diré cómo alcanzarlo

Un apartamento, un carro nuevo, las vacaciones con las que sueñas,  tu jubilación, etc… 

Muchas veces pensamos en todo lo que deseamos y nos sentimos frustrados por sentir que nunca lograremos llegar a la meta. 


A continuación algunos consejos que esperamos sean de ayuda:


  • Una cosa a la vez. Uno puede lograr todo lo que se propone, pero es necesario organizarse y priorizar. Haz una lista específica de lo que quieres  y ordénala según la importancia que tienen para ti. 
"3 Cool Goal Setting Techniques" - Arina Nikitina
  • Comienza con lo que es más importante y enfócate en eso. Una vez conseguido pasa a la siguiente meta. Esto te ayudará a estar más enfocado y motivado.
"2 Secrets to Success: Focus and Consistency" - Arina Nikitina
  • Separa el objetivo en las diferentes actividades que están relacionadas y establece mini metas para que puedas conocer tu avance y motivarte a medida que logras cada adelanto. 
  • Establece el monto estimado de eso que quieres alcanzar y el tiempo en que estimas puedes alcanzarlo. Sé realista, si la meta es muy ambiciosa y el tiempo muy corto puedes terminar frustrado. 
  • Define la cantidad mensual que debes ahorrar para lograrlo –recuerda que necesitarás esforzarte- no debe ser demasiado alto en relación a tus ingresos para que no intervenga drásticamente en tu día a día. Hazlo en moneda dura.
  • Aparta de tus bonos, utilidades, caja de ahorro, prestaciones y otros ingresos especiales una cantidad para este fin. Estas son excelentes oportunidades que debes aprovechar. 
  • Teniendo claro lo que quieres y planificándote para alcanzarlo, más rápido de lo que esperas, habrás alcanzado tus metas y lo mejor es que disfrutarás el proceso de llegar hasta allí.

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