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3 ago 2015

Un retiro libre de sobresaltos económicos

En las entregas anteriores destaqué la importancia de preparar el retiro y describí el primer paso para lograrlo: elaborar una visión de esos años. En esta entrega expongo el próximo paso en el camino hacia una jubilación libre de sobresaltos económicos: conocer cuáles son sus bases. Conocer esas bases permitirá identificar y ejecutar las acciones necesarias para construirlas.






Figura 1. Capacidad de producción de ingresos y consumo en el tiempo



Nuestra capacidad de producir ingresos tiene la forma de una campana (ver figura 1). Cuando somos jóvenes esta capacidad es nula, sólo consumimos. Cuando nos hacemos adultos comenzamos a producir, y lo hacemos hasta nuestro retiro. A partir de ese momento seguiremos necesitando ingresos, pero nuestra capacidad de producirlos habrá mermado, a menos de que contemos con:

La jubilación estatal: la mayoría de los países del mundo cuentan con sistemas de asistencia social para los adultos mayores que se traducen en el pago de una pensión mensual. Las personas en edad productiva realizan aportes mensuales a un fondo de pensiones, administrado por el gobierno, que surte el dinero que se entrega a quienes disfrutan del beneficio. En los últimos años el monto de las pensiones gubernamentales ha descendido debido, en parte, a que la proporción de adultos mayores (en edades no productivas) ha aumentado mientras que el número de jóvenes ha decrecido – a este fenómeno se le conoce como inversión de la pirámide poblacional.

La posesión de activos productivos: un activo productivo es aquel que produce alguna renta de forma regular sin que sea necesaria la intervención o gestión de su propietario y, además, ese ingreso que el activo genera es superior a su costo de mantenimiento. Estos activos productivos – bienes raíces en alquiler, patentes, inversiones – generan rentas que pueden ser utilizadas para financiar los gastos personales de las personas retiradas.

Un fondo de retiro privado: a diferencia de la jubilación estatal, en los fondos privados de ahorro para retiro las personas ahorran para su propia jubilación, y aprovechan las ventajas de hacerlo en conjunto. Una compañía privada, en algunos casos regulada y fiscalizada por entes gubernamentales – en el caso de que no estén registradas en paraísos fiscales –, administran el dinero aportado a lo largo de un periodo – generalmente de 15 a 30 años – por las personas. Llegado el momento depositarán una mensualidad acordada en la cuenta del beneficiario del plan. Hay que tener cuidado al elegir la compañía con la que se contratará un fondo de retiro, de eso hablaremos en una entrega posterior.



Estas tres bases son complementarias, como las patas de una mesa, y, si se han cultivado las tres, el retiro será muy robusto desde el punto de vista económico. Cada una por separado tiene una cierta eficacia, sin embargo, la experiencia muestra que por sí sola puede no ser suficiente: las inversiones pueden caer, las rentas pueden bajar, las jubilaciones públicas están sujetas al vaivén de los gobiernos y sus decisiones.



¿Cómo están las bases del retiro en tu caso particular? Si no has comenzado todavía, ¡no te desalientes!, sin importar tu edad, estás a tiempo para comenzar a construirlas. 



Recuerda que nunca es demasiado temprano o demasiado tarde para prepararse para el retiro.

Hasta la próxima entrega.

Olga Bravo Luna 
@bravoluna

22 jul 2015

La jubilación es un trabajo en progreso: visualiza tu retiro


Nuestra capacidad para generar ingresos comienza a mermar entre los 60 y 65 años de edad, hasta que, finalmente, llega el retiro. De acuerdo a las estadísticas de la Organización Mundial de la Salud, el promedio de sobrevida del retiro es de ¡20 años!,  y va en aumento. Eso quiere decir que viviremos veinte años luego de dejar de trabajar; te has preguntado, ¿de qué vivirás cuando llegue el momento del retiro? Si no lo has hecho todavía, ¡no esperes más!
Visualiza tu retiro

En esta y las sucesivas entregas brindaremos información sobre los pasos que te conducirán a un retiro libre de sobresaltos económicos.

Comencemos por el principio. Visualiza tu jubilación

Al igual que cualquier otra planificación, prepararse para el retiro comienza por visualizar la meta, en ese caso, nuestro retiro. ¿Qué quieres hacer durante los años de tu jubilación?, ¿dónde y cómo quieres vivir? Describe en detalle tu vida durante el retiro, sé concreto. Si incluyes viajes, por ejemplo, menciona la frecuencia y la distancia al destino de esos viajes, si necesitarás pagar el alojamiento y qué tipo de alojamiento desearías tener. Cuáles serían tus actividades diarias, qué tipo de apoyo requerirías – por ejemplo, a partir de cierta edad no será prudente conducir tu automóvil –, y a qué dedicarías tu tiempo – por ejemplo si piensas realizar trabajo voluntario o vincularte con algún hobby de forma seria.

Contar con una imagen de nuestro retiro nos permitirá identificar cuáles serán las acciones necesarias para llegar allá. Se prudente con tu lista, es decir, incluye aquellas metas que puedas lograr, y, de preferencia, que no sean más de cuatro o cinco. Revisa tu lista varias veces. Cuando te sientas satisfecho con ella, calcula cuánto dinero necesitarás para alcanzar esos objetivos y ajusta la lista en relación con tu capacidad de pago.

Toma notas, haz dibujos o utiliza cualquier otra herramienta que te ayude a visualizar tu retiro, a construir esa imagen que te permita realizar una estimación de tus necesidades de dinero.

Una vez construida la imagen de nuestro retiro estaremos listos para dar el siguiente paso: la evaluación del punto de partida.


Hasta la próxima entrega.

Olga Bravo Luna
@bravoluna

2 jun 2015

Envejecer es todavía el único medio que se ha encontrado para vivir mucho tiempo

¿Quiénes de nosotros hemos pensado en nuestra vejez?

¿Cómo la imaginamos?



La esperanza de vida o número de años que la gente vive en promedio, ha venido aumentando desde inicios de siglo. En Venezuela, hemos pasado de una esperanza de vida de 38 años, en 1936, a 75 años en 2013, y la tendencia es que continúe en ascenso.


Preguntarse hasta qué edad trabajarás cuando tu esperanza de vida es de 45 años no tenía mucho sentido, porque la respuesta sería, "hasta el día de mi muerte", pero cuando espero vivir 80 años o más, es obligatorio preguntarse: ¿hasta qué edad espero trabajar?, y luego de eso, ¿de qué voy a vivir cuando deje de trabajar?


Las estadísticas muestran que el 90% de las personas retiradas de la vida laboral, dependen económicamente de otros para sostenerse, ¿qué es lo que quieres para ti?



Si la respuesta es que quieres contar con independencia económica, entonces estás obligado a planificar tu retiro.

¿Qué significa planificar el retiro?, significa tres cosas: 

  1. Saber qué tipo de retiro se quiere.
  2. Saber qué hay que hacer para tener el retiro que se quiere.
  3. Hacer lo necesario para asegurar el retiro que se quiere.

Para estar preparado para nuestro retiro, tenemos que pensar en ello cuando el retiro todavía está muy lejos. ¿Estamos haciendo lo que hace falta para tener el retiro que queremos?


Nunca es demasiado pronto o demasiado tarde para prepararse, así que la invitación es a comenzar ¡YA!



Hasta la próxima entrega.

Olga Bravo Luna 
@bravoluna